Cuidado con el sol
Uno de tus objetivos este verano puede ser el de verte como una diosa dorada, pero necesitas tomar algunas precauciones con el sol. Si no lo haces, ¡terminarás quemada y con la piel toda arrugada!
Diferencia entre bronceador y bloqueador
El bronceador es una crema invisible que absorbe los rayos ultravioleta. El bloqueador, como su nombre lo implica, bloquea los rayos ultravioleta. Notarás que la crema es más espesa porque contiene zinc. Es por eso que ves a la gente en la playa con sus narices blancas. El bloqueador y el bronceador muestran el número SPF en sus etiquetas. El SPF es el factor de protección solar y tiene un rango que va del 1 al 60. Entre más alto es el número, mayor será su protección contra el sol. Los dermatólogos recomiendan por lo menos un SPF de 15, aunque el nivel de protección que necesitas depende de cuánto tiempo te pasarás en el sol.
Lo que siempre se olvida
Siempre nos ponemos el protector en los brazos, las piernas y la cara, pero a muchos se nos olvidan las orejas, atrás de las rodillas y la parte superior de los pies. El cáncer de la piel aparece en cualquier lugar, hasta en el cuero cabelludo. Así que ponte protector en las raíces del cabello y aplícate un bálsamo labial con un SPF de 15. Si quieres, úsalo en su forma de brillo labial, así te dará más protección contra el sol. No se te olvide llevar unos lentes solares con protección contra los rayos UVA y UVB. Se te verán bien pero también te protegerán contra el sol, porque exponer los ojos al sol puede causar daño ocular y pérdida de visión.
¡Protégete!
Los rayos solares son más fuertes entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde. Eso no quiere decir que te la tienes que pasar adentro todas esas horas, así que trata de hacer tus actividades en la sombra y no en el sol directo.
